Dos diputados que representan a Córdoba en el
Congreso de la Nación se cruzaron este miércoles en el marco del debate la Ley Hojarasca, proyecto aprobado del
Gobierno que busca derogar más de 70 normas que quedaron obsoletas.
Por un lado, el jefe del bloque de La Libertad
Avanza, Gabriel Bornoroni, y, por el
otro, el diputado Ignacio García Aresca,
hombre que responde al gobernador Martín
Llaryora. El primero, en el cierre del debate, le reclamó al mandatario
cordobés una baja en la carga impositiva.
“Entre medio de las leyes (que se derogan con
la Ley Hojarasca) teníamos regulaciones, impuestos, tasas, que lo único que
hacen es poner obstáculos para que los argentinos puedan progresar. Cuando
Javier Milei llegó a la presidencia, dijo que iba a remover los obstáculos para
que Argentina sea grande nuevamente. Estamos trabajando para eso”, empezó
diciendo Bornoroni, en una reconstrucción del diálogo que se publica en La Voz
del Interior.
Fue entonces cuando remató: “(Esos obstáculos)
no solamente están en Nación, sino también en provincias y en municipios. Y ahí
podría llegar hasta Córdoba y pedirle al gobernador que también haga lo mismo
que lo que estamos haciendo en la Nación, que hay un montón de leyes cordobesas
que le están obstaculizando la producción a los cordobeses”.
Respuesta de IGA
En momentos de votación, García Aresca avisó
que se abstendría pero aprovechó para contestarle a Bornoroni.
“Nosotros nos hacemos cargo de la baja de
impuestos, pero vos también decile al presidente de la baja de retenciones, del
impuesto al Cheque… para que sepas”, replicó el llaryorista.
Ley Hojarasca
La Ley Hojarasca, que promueve el ministro de
Desregulación Federico Sturzenegger, salió aprobada con 138 votos a favor, 96
en contra y 9 abstenciones. El oficialismo cordobés se dividió: mientras que
García Aresca se abstuvo junto con Carlos Gutiérrez y Carolina Basualdo,
Alejandra Torres votó a favor, y Juan Brügge en contra.
En el extenso listado de leyes a derogar
figuran desde una referida a la pena de azotes, la autorización de emisiones de
televisión a color, la creación del “carnet de mochilero” y la ley del lobizón
(padrinazgo del presidente al séptimo hijo varón), hasta una ley que fomenta la
producción pública de medicamentos.